En el año 2000 se creaba el programa SIEGA (Sistema de Información para la Educación) con el fin de potenciar la informática en el sistema educativo, que ya venía experimentándose desde hacía varios años. Desde entonces, se vino haciendo una gran inversión en recursos materiales y humanos para que los centros docentes pudieran disponer de redes, equipamientos y especialistas en el manejo de las nuevas tecnologías. El actual Gobierno mantiene en funcionamiento este programa y a la mayor parte de sus responsables, que son unos profesionales muy cualificados. Es suficiente entrar en la web edu.xunta.es (portal educativo), para comprobar el buen trabajo que se viene llevando a cabo, también a nivel administrativo. El señor presidente de la Xunta anunciaba ayer importantes inversiones en infraestructuras y equipos. Estas son necesarias para disminuir el número de alumnos por ordenador y para renovar materiales que se han quedado obsoletos. Pero creo que hay que superar ya esta fase de tipo cuantitativo. Se está olvidando algo fundamental, quizás porque vende menos que la relación de cifras de equipamientos y de euros. Me refiero a la motivación y a la formación de los profesionales de la enseñanza para utilizar estas nuevas tecnologías. El aspecto material no puede ir por delante del humano. Hay un importante número de centros educativos en los cuales están infrautilizados los equipos (cuando no están sin estrenar) y muchos profesionales no los manejan, por falta de preparación o de interés. Deben fomentarse más iniciativas estimuladoras y formativas para ellos.