Fuego en los montes sin crispación

| GERARDO GONZÁLEZ MARTÍN |

OPINIÓN

10 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

OPORTUNIDAD no le ha sobrado al conselleiro Suárez Canal. Apenas ha declarado que, de producirse una nueva ola de incendios, espera que se evite la crispación de los políticos y de los propios ciudadanos, han sido los sindicatos de los contraincendios los que le han anunciado una huelga. Suelen ocurrir estas cosas cuando alguien reclama lo que no ha prodigado. Basta recordar cómo, el año pasado, PSdeG-PSOE y BNG acusaban directamente a los populares de imposibilitar la lucha contra el fuego. Más allá llegaban algunos, como era el caso de Ricardo Gómez Álvarez, responsable político del Bloque en el País Vasco, que afirmó en el 2006 que «el operativo actual sería suficiente para frenar el fuego, pero seamos serios, ha sido una acción coordinada de incendiarios con una nueva tipología de acción criminal y terrorista». Quizá los que han hecho hincapié en la labor de los incendiarios, que han disminuido en cada investigación que se realizaba, han sido los que más han hecho el ridículo. Es una constante que se mantiene desde hace tiempo. Ya hace unos cuantos años que el inefable Carlos del Álamo, conselleiro de Medio Ambiente con Fraga, se atrevió a decir que «la eficacia del servicio de extinción provoca a los pirómanos forestales». Los más próximos no han quedado mejor después de buscar quiméricos responsables y encontrarse a última hora, según comentaba recientemente este periódico, que entre los que ayudaron al fuego, con sus errores, estaba entre otros el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif). Suárez Canal debería preocuparse y ocuparse más de que funcionen bien los dispositivos para prevenir y apagar los incendios en el monte, que del follón político que traigan las chispas. Debe saber por experiencia que se haga lo que se haga es imposible parar el golpe. Es evidente que él ha hecho un esfuerzo importante y ahora habrá que esperar que fuera acertado, en lo que toca a la Xunta y también a otras administraciones.