LA SECRETARIA de Estado vino por fin a España, en un momento en el que coinciden circunstancias estratégicas que afectan al nuevo orden mundial que se está gestando. Pero también porque en el reparto de funciones con el presidente Bush, a ella le corresponden las relaciones con países como el nuestro, aunque sea de pasada. Una vez más podemos afirmar que en política internacional nada ocurre por casualidad y cualquier gesto tiene un motivo implícito. No hay que buscar mucho para encontrar que los viajes de la señora Rice están relacionados con el conflicto de Oriente Medio. No cabe duda de que su colega español, Moratinos, conoce bien el tema, después de haber sido durante varios años el representante de la Unión Europea en Israel y Palestina. Pero también tiene información de primera mano de lo que ocurre en Cuba porque recientemente ha visitado la isla. Finalmente, no puede pasar desapercibida la noticia de que el Pentágono acaba de crear un mando estratégico, el Africom, para combatir al islamismo radical que se está extendiendo peligrosamente en el continente africano¿ ¡Bingo¡ Nuestro país está en los tres temas de interés estratégico. Es evidente que vista así, la visita de la secretaria de Estado tiene mucha lógica. A la vez que Bush viene a Europa para la reunión del G-8 y se reúne además con seis mandatarios de otros países para proponer su programa del cambio climático, Rice visita el resto de las naciones a las que no va el presidente, y así, con una sola gira a Europa, obtienen la información que necesitan para continuar con sus planes estratégicos.