GALICIA, para siempre verde y azul, reina de las rías y los bosques, un país fértil, musgo. Julio Camba decía, con razón, que la ría de Arousa, por ejemplo, era uno de los paisajes más hermosos del mundo. La niebla en Galicia es como un velo de novia. La lluvia, arte. Voz Natura, de la Fundación Santiago Rey Fernández-Latorre, lleva diez años, diez, de compromiso con el medio ambiente. Ese es el trabajo que hemos celebrado ayer en la fiesta anual. No faltó el Xabarín, el porco bravo que tanto hace por el gallego entre los niños. Mientras otros se llenan la boca de palabras, Voz Natura llena el parque de Acea da Ma con niños de toda Galicia. Implica a los colegios hasta las cejas en el trabajo con la naturaleza. La naturaleza no son solares para edificar, dinero en maletines, y polígonos industriales. Garajes a medio destruir en cada esquina. La naturaleza es algo muy serio y muy sabio que hay que preservar para garantizar el futuro. Voz Natura edita un libro por estos diez años, un libro entero de hechos que son sagrados, como las opiniones son libres. Críos por todas las páginas con sus gorras replantando aquí y allá, con sus proyectos, en contacto con el verde y el azul, que es la auténtica bandera de Galicia. El libro, diseñado con pulso elegante, quedará en las bibliotecas como ejemplo de una década de buen hacer, del sacrificio con gusto de los compañeros de este programa a imitar en todo el planeta Tierra. Y quedan consejos en sus páginas que se inoculan en los pequeños como que no hay vertido bueno. No hay destrucción que sirva para algo. Mejor trabajar juntos, mano a mano. Contra los incendios, los vertederos, el feísmo, educación. Eso es lo que nos dicen los expertos. Un niño, un ecologista con sentidiño. Hoy es mañana. Y más en Galicia, donde el sol funde en oro el Atlántico. cesar.casal@lavoz.es