No «Hai debate»

| ROBERTO L. BLANCO VALDÉS |

OPINIÓN

SOY CAPAZ perfectamente de imaginarme la reunión: una tormenta de ideas (brainstorm, le dicen los más cursis) en la que el presidente de la Xunta y su nómina bien nutrida de asesores buscan la fórmula con que disculpar la presencia de Touriño en el programa Hai debate , de la televisión pública gallega, al que ya han comprometido su asistencia Núñez Feijoo y Anxo Quintana. De pronto uno de los presentes grita «eureka» (o «euskera», como dicen Los Tonechos) y afirma, ante el pasmo general: «¡Ya lo tengo!, ¡ya lo tengo»! Se hace entonces el espeso silencio de las grandes ocasiones y todos escuchan la esperada solución: «Podemos enviar el mensaje de que el presidente no desea ocupar el espacio de los verdaderos protagonistas de estas elecciones, los candidatos a alcalde y concejal y que, por respeto a la auténtica naturaleza del proceso electoral en el que estamos, Touriño ha decidido no asistir al debate programado». Y dicho y hecho: Touriño no va al debate porque es muy respetuoso y no quiere inmiscuirse en lo local. Pero, como alguien ha de ir, con la misma improvisación y prisa similar, se le busca al presidente un sustituto, que bien podría ser... podría ser... ¡López Orozco! ¿Y por qué López Orozco? Buena pregunta. Pues porque..., porque... es el alcalde mejor valorado de Galicia. Con los problemas arreglados, amaina poco a poco la tormenta (la de ideas) y todos los tormentosos (o será, quizás, atormentados) se marchan a sus respectivas dependencias a prepararse para la próxima función. Lástima que, entretanto, nadie haya caído en algo elemental: que resulta poco presentable disculpar la presencia en Hai debate del presidente de la Xunta trayendo a colación su supuesta voluntad de no restar protagonismo a los alcaldes, cuando el presidente de la Xunta lleva meses protagonizando, como los otros líderes, la campaña electoral. De hecho, su furor ha llegado al punto de inaugurar anuncios de obras a realizar en el futuro, aunque todavía le falta un trecho para batir el récord que Fraga ganó a pulso al inaugurar ¡una cascada! ¡Hombre, un poco de respeto! Que los electores somos bueniños, pero nadie ha demostrado aún que seamos idiotas. Es probable, como decía el lunes por la noche Nona Inés Vilariño en Radio Voz, que Touriño no quisiese debatir en público con su socio de Gobierno ante el líder del Partido Popular. Pero se me ocurren cien argumentos para disculpar la presencia del presidente de la Xunta en ese debate que cumplen con la condición indispensable que no debe faltar nunca y que ha fallado clamorosamente en este caso: la de no ofender la inteligencia de Juan Pueblo.