EN LO QUE dura un mandato municipal y medio, del 2000 al 2005, las comarcas ourensanas de Terra de Caldelas, Viana do Bolo y Terra de Trives han perdido más del 10% de su población. Un estudio de la Universidade de Santiago pone números a la catástrofe demográfica del interior de Galicia, un asunto que está pasando de puntillas por la campaña electoral. La balanza entre la Galicia atlántica y las comarcas rurales de las provincias de Lugo y Ourense se ha inclinado hasta un grado que parece imposible de corregir incluso con revitalizantes como el multimillonario plan de reequilibrio diseñado por la Xunta. Esta sangría engorda las ciudades, donde los partidos despliegan todo su potencial para hacerse con el mando porque es lo que luce, alimentando la falacia de que el progreso y el poder son urbanos. Y porque ahí están los votos. Es verdad, en otro mandato y medio puede que ya haya ayuntamientos cerrados por falta de quórum.