La yihad se acerca a Europa

GONZALO PARENTE

OPINIÓN

ESTA semana, Al Qaida ha activado sus células terroristas en el Magreb, con atentados en Casablanca y Argel que produjeron numerosas víctimas. El norte de África es para Al Qaida una base estratégica para captación de terroristas. Las grandes concentraciones urbanas norteafricanas atraen a las familias que escapan de la pobreza de las tierras secas del interior con una vida difícil. Así, un 20% de la población vive en la miseria y los jóvenes del extrarradio urbano caen fácilmente en las redes de la yihad. Al Qaida les ofrece dinero y planes de lucha contra los antiislamistas. El frente yihadista salafista se está activando como un polvorín que puede explotar en las mismas fronteras del sur de Europa. Los regímenes norteafricanos aparecen como más vulnerables por ser prooccidentales y sus líderes ocupan el poder desde hace mucho tiempo. Los indicios de lo que ocurre en estos países debieran prevenir a las autoridades europeas del peligro que suponen las acciones terroristas para los gobernantes, con quienes se han firmado acuerdos de cooperación para el suministro de energía, la cooperación industrial, comercial y turística. Concretamente, España recibe el gas argelino a través de Marruecos, hay numerosas industrias situadas en suelo norteafricano y nuestros pesqueros faenan en aguas controladas por Marruecos. Grupos de jóvenes marroquíes y argelinos han acudido a los frentes de la yihad en Irak y Afganistán, pero también actúan en Estados Unidos y Europa. Por eso ahora, cuando se activa un nuevo frente más próximo, podemos preguntarnos: ¿por qué ahora? La respuesta pudiera estar en que en Oriente Medio, a pesar de que continúan los atentados, la lucha se está agotando con los acuerdos que proponen los mismos árabes de la Conferencia Islámica o la Liga Árabe para llegar a una paz con Israel.