El aprendizaje del inglés

| CELSO CURRÁS |

OPINIÓN

EL DOMINIO del inglés es hoy imprescindible. Y mucho más aún para las nuevas generaciones, que no pueden tener barreras de entendimiento en esta sociedad de la información y de la comunicación y en unos espacios supranacionales en los que ya se ven abocadas a moverse para estudiar, trabajar e incluso residir. Nuestro sistema educativo nunca se ha encontrado bien posicionado en cuanto a número de alumnos que sean capaces de comunicarse correctamente en este idioma. Galicia ha sido pionera en la anticipación de la enseñanza del inglés. Varios años antes de la entrada en vigor de la LOCE, hoy derogada, o de la LOE, vigente, ya habíamos adelantado el comienzo del estudio de esta lengua a los 6 años e incluso a la educación infantil. También se llevaron a cabo otras acciones como, por ejemplo, la potenciación de becas e intercambios de alumnos y profesores con otros países, la impartición de algunas materias íntegramente en inglés (secciones europeas), la reducción del número de alumnos por clase¿ Pero a pesar de todo, el dominio efectivo de este idioma, en general, no se ha conseguido. No somos capaces de ponernos a la altura de otros países, en los cuales, al final de la enseñanza obligatoria o del bachillerato, los alumnos se comunican correctamente en más de una lengua extranjera. ¿Dónde está el problema? Unos dicen que en la metodología; otros, que en el excesivo número de alumnos por aula; muchos, que en la escasez de horas oficiales para esta materia. Los hay, incluso, que consideran muy negativo el hecho de que en nuestro país todas las películas estén dobladas al castellano o al gallego, mientras que en otros se mantienen en su lengua original. Hay que reconocer, en este sentido, que muchos niños han aprendido el gallego con los dibujos animados de las mañanas. Todos tienen parte de razón. Las metodologías basadas en la gramática y en la traducción han sido útiles para la interpretación de textos, pero ineficaces para enseñar a hablar un idioma. También es cierto que hay que trabajar con grupos reducidos de alumnos y, por supuesto, sería deseable un mayor número de horas de lenguas extranjeras, aunque, ¿a qué materias se le quitan? En cualquier caso, que le pregunten a muchos padres cómo han conseguido que sus hijos dominen realmente el inglés. Responderán que asistiendo a clases con profesores nativos, pero, sobre todo, con estancias periódicas en países donde se habla esta lengua. Es decir, inmersión plena. Y esto, evidentemente, no está al alcance de todos. Por ello, las mejores soluciones han de ser aumentar cada vez más las ayudas para viajes e intercambios con el extranjero y la creación de centros educativos en los que se utilice en gran medida el inglés. Éste era uno de nuestros proyectos antes de dejar la Consellería de Educación.