LA CASA natal de Álvaro Cunqueiro en Mondoñedo se ha vendido en 210.000 euros a un particular, pese a que los herederos del escritor estaban dispuestos a que la propiedad pasase a la Xunta por 180.000. No se había concretado de forma suficiente, según la versión oficial, qué hacer con el pequeño inmueble que se quería convertir en casa museo. Quizá sea un caso de falta de ambición. Si se hubiese encargado a un arquitecto de fama internacional un proyecto de rehabilitación que colocase a Mondoñedo en el mundo, podrían haberse destinado unos cientos de millones de euros a tan emblemático objetivo. De ser necesario, se constituiría un comité de sabios para que le buscasen después un destino acorde con tan brillante iniciativa. Mondoñedo podría convertirse incluso en un barrio modesto de la Cidade da Cultura. Está claro que les faltó imaginación.