15 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.
ES toda una burbuja inmobiliaria que hay que sacar de las cloacas en que se esconde y pinchar con urgencia. Frente a la exigencia de pagos por gestiones subterráneas no puede haber silencios cómplices ni miradas desviadas para no ver rápidas y, a veces, incluso ostentosas fortunas. Los ediles honrados, la gran mayoría, son los primeros interesados.