CUANDO se pronostica una nevada de cierta intensidad, la DGT y los servicios de emergencia recomiendan no viajar por carretera. Pero, si ha de hacerse, encarecen que se lleven cadenas, el móvil cargado y el depósito del vehículo lleno. Las dos primeras recomendaciones están claras, pero la tercera siempre me sumerge en un mar de dudas. ¿Qué significa circular con el depósito lleno? Llenarlo es fácil. Va usted a la gasolinera más próxima y dice: «Lleno» y se lo llenan. Después ha de pagarlo. Y ahora, ¿qué? Para continuar con el depósito lleno lo mejor es no circular, porque si pone el vehículo en marcha, empieza a consumirse el combustible y el depósito deja de estar lleno. Con el fin de cumplir la recomendación, ¿debe pararse en todas las gasolineras que encuentre para que se lo vuelvan a llenar y así circular con el depósito lleno? No parece lógico. Por lo tanto la instrucción «circule con el depósito lleno» es contradictoria en sí misma. Si la dan para que el personal piense en la dificultad de cumplirla y, mientras tanto, se olvide de sus problemas y de los que le crea el Gobierno, vale. Si no es así, debería optarse por cambiar la recomendación y decir que se procure ir «con el depósito entre lleno y mediado de combustible» . Así usted podría circular sin que le rallen la cabeza y, cuando tuviese el depósito mediado, pararía en una gasolinera para llenarlo, y asunto concluido. Los medios de comunicación deberían plantearse no difundir estas recomendaciones carentes de sentido lógico.