Rodaballo

La Voz

OPINIÓN

CÉSAR CASAL GONZÁLEZ

09 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

MENOS mal que nos queda Portugal, pensaron en Pescanova cuando constataron que la Xunta no contestaba al teléfono. Mientras un Gobierno, el de Touriño, pasaba a la historia por decir que no al proyecto de reforzar el liderazgo mundial de Galicia en el cultivo acuícola de rodaballo, otro, el Ejecutivo portugués, hacía honor a lo de ejecutivo y se quedaba raudo el proyecto de la firma en sus costas, a nuestra costa. ¿Por qué la Xunta y algún medio de comunicación no creen en el proyecto? Lo que a Touriño no le interesó, a los ministros de Portugal les enamoró. Y les convertirá en el primer productor mundial de rodaballo, en vez de Galicia. Un cultivo que, por cierto, inventamos nosotros en los ochenta. El Gobierno luso dice que el gran complejo de rodaballo en Mira es de interés nacional. La factoría transformará el rodaballo, lo que permitirá que genere aún más empleo. La única razón que balbucea el Gobierno gallego para su ceguera antológica es la ecológica. Aseguran que el cabo Touriñán, donde Pescanova quería ubicar la granja, es Red Natura. Entonces ¿cómo explican que la UE permita este tipo de granjas en zonas de Red Natura, como sucederá en Portugal? Será por algo. Además se contradicen. Ahora consienten polígonos para este tipo de usos en varios puntos para salir del lío, entre ellos, un bello enclave enfrente de una zona de Red Natura como es Doniños. ¿Quién lo entiende? En Touriñán, no. Y en Ferrol, sí. ¿Quién se lo explica a los jóvenes de la Costa da Morte que seguirán emigrando a Canarias y que ya no podrán ganarse el pan al lado de su pueblo, en Touriñán, por un capricho de políticos? Está claro que la política no es una ciencia exacta. Pero, a veces, parece que desde Monte Pío se practican otro tipo de ciencias: las esotéricas. Manda carallo, con el rodaballo. cesar.casal@lavoz.es