Avispas en el Cuerno de África

OPINIÓN

ERITREA, Etiopía y Somalia comparten no sólo la región geográfica en donde se ubican, identificada como el Cuerno de África, sino también sequías prolongadas, guerras fronterizas recurrentes, hambrunas y crisis humanitarias. ¿Cómo borrar de la memoria esas imágenes de niños desnutridos? ¿Cómo olvidar esos cadáveres ambulantes arrastrando sus pies sin fuerzas? Etiopía, país oficialmente cristiano que se ha mantenido independiente salvo por el período de dominación italiana de 1936 a 1941, ha superado la imposición y deposición de sus gobernantes manu militari, se ha enfrentado a Somalia por la región de Ogadén, se ha rendido a la escisión de Eritrea tras una cruenta lucha y ahora disfruta de un período de relativa tranquilidad que quiere conservar tras el inicio de la democracia en 1995. No se puede decir lo mismo de Somalia, país musulmán que desde la descolonización en 1960 se ha sumergido en enfrentamientos tribales sin fin, ha sufrido la separación unilateral de dos regiones del norte, Somalilandia y Puntland, y padece un gobierno de transición acorralado en su capital, Mogadiscio, a merced de las luchas entre la Alianza para la Restauración de la Paz y Contra el Terrorismo y las milicias leales a la Unión de Tribunales Islámicos. Ante la creciente actividad de las milicias islamistas y el temor a que se introdujeran en su territorio, Etiopía se ha decidido a intervenir en Somalia. Dados los antecedentes, además de los miles de muertos que ocasionará esa intervención, lo que preocupa a la comunidad internacional es que de esta acción preventiva derive una nueva guerra si Eritrea, antes parte de Etiopía e independiente desde 1993, interviene ayudando a las milicias somalíes. Y es que si se destruye un avispero, se pueden matar a muchas avispas, pero no se evita que las que sobreviven se dispersen creando un problema mayor.