¿Vuelve Odín?

La Voz

OPINIÓN

LUÍS VENTOSO

09 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

LOS VIKINGOS fueron poderosos entre los siglos VIII y XI. Las hordas escandinavas saquearon en el año 793 el monasterio inglés de Lindisfarne y a partir de ahí las incursiones de sus drakkars aterrorizaron a los ribereños de toda Europa, Galicia incluida. Los vikingos dejaron grabada a fuego su leyenda de pueblo bárbaro e indomable. Pero también tenían una faceta espiritual: nos legaron sus sagas, en las que relataron sus viajes, y disponían de un nutrido panteón de deidades. Odín era el dios jefe, con competencias en guerra, sabiduría y poesía. A Odín lo secundaban sus valkirias, un grupo de chatis estupendas, que guiaban a los guerreros al paraíso si los crujían en batalla. Luego venía Thor (dios del trueno e hijo de Odín) y Freyr, experto en fertilidad. Andando los siglos, se acabaron los vikingos. Sobre sus territorios se fundaron Dinamarca, Noruega y Suecia, países que fueron cristianizados. Pero imaginemos que Odín hubiese mantenido el tipo y que a día de hoy suecos, daneses y noruegos siguiesen dirigiéndole sus plegarias. En tal caso, Galicia estaría ante un grave conflicto internacional y Touriño tendría que pedir públicas disculpas a Escandinavia. Y es que cada verano, en el desembarco de Catoira, Odín, Thor y toda su tropa se ven mezclados con una romería llena de morapio y feliz cachondeo, donde vecinas con ganas de cumbia hacen de divinas valkirias y donde los mitológicos guerreros le arrean a la priva a saco, convirtiendo sus cascos en cuncas de barrantes. Pero nadie protesta por la fantástica fiesta vikinga de Catoira, claro, porque Suecia, Dinamarca y Noruega ya no viven en el siglo XI. Además, hoy nadie entendería ni toleraría que un culto premedieval marcasen la vida civil del siglo XXI. (PD: Alcoy censura su fiesta de Moros y Cristianos. Algunos se quedaron en Odín).