Más humo

| CARLOS G. REIGOSA |

OPINIÓN

ES COMO si nuestros políticos quisieran añadir más humo a la gigantesca humareda producida por la lacra incendiaria de este verano. Y este es el camino equivocado, porque no conduce a la solución del problema (ni siquiera nos aproxima a su conocimiento). La pasión partidista por sacar tajada del desastre -o por quedar exculpado de él- impide mantener el debate necesario y clarificador. Nuestros representantes públicos se están enredando cada vez más en el juego del «aquí te pillé»", con una sucesión interminable de acusaciones y culpabilizaciones llevadas al extremo. Se nos está olvidando lo que ocurrió. La Xunta, al margen de que no estuviese muy ágil en la firma de los convenios para constituir las cuadrillas de extinción, una vez que comenzaron los incendios actuó con toda su capacidad y dedicación, y sólo la magnitud del atentado contra el patrimonio natural puede rebajar sus méritos. Pero no hubo -o no se vieron- grandes fallos en la denodada labor de combatir las llamas. Por eso no se entiende que el PSOE y el BNG hayan rechazado la creación de una comisión de investigación en el Parlamento. Es verdad que en este país las comisiones de investigación parece que las carga el diablo, pero algún día nuestros políticos tendrán que aprender a usarlas para lo que fueron creadas: para debatir, esclarecer y dilucidar responsabilidades. Respecto de la carta de la secretaría de organización del PP coruñés a sus alcaldes recomendándoles una «estrategia basada en la dilación» ante la firma de los convenios con la Xunta para formar las cuadrillas, sólo cabe condenar esa oposición de campanario, corta de miras y regida por un partidismo deplorable y una lamentable falta de sentido del interés público. Pero, acto seguido, hay que decir que tampoco el PP es el culpable de los incendios. Como no lo son el PSOE ni el BNG. Partiendo esta realidad, las tres fuerzas deberían producir más luz y taquígrafos, y menos humo. Por el bien de todos.