La estupidez avanza

| XOSÉ CARLOS CANEIRO |

OPINIÓN

A ESTA España le están robando la inteligencia: los nuevos vándalos. Absolutamente legales, y legítimos, los programas que llaman del corazón están sepultando el raciocinio. He escuchado a gente decir que no viven sin el «Tomate», a camareros preocupados por el destino de Muñoz, a taxistas que siguen sin mesura las declaraciones de los unos y de los otros. No hay fiscal que actúe al respecto. Poseemos fiscalías anticorrupción, antidroga... pero no existe una fiscalía que se ocupe del robo de la inteligencia. Ella huye con paso de oca, haciéndose ver en retirada, tristona y caída. Yo he proclamado en más de una ocasión que si de mí dependiese, que no depende ni dependerá, los metería en la cárcel. Estoy seguro de que en las penitenciarias residen hombres y mujeres más honrados que éstos, y éstas, que han convertido España en un corro de marujos y marujas necios, analfabetos funcionales y lelos. Son famosos los que ha ganado la fama y famosos los que de ella hablan. La fama es un mal asunto. Hoy, lo digno, es no aparecer en ningún programa «coronario». En ninguno. Son cosa de menestreles de la idiocia y el destalento. Pero avanzan. La estupidez avanza. Como una legión. Una cohorte vencedora que en nombre de la libertad de expresión está amordazando a media España. En verano, un programa vespertino ha batido récords de audiencia. Y las Audiencias (las jurídicas) aún no han apretado a las audiencias ejecutivas para que legislen a favor de la inteligencia. Porque a los ladrones, a los que roban la razón y nos convierten en idiotas, hay que detenerlos y juzgarlos. Lo proclamo con vehemencia pero sin ningún atisbo de ironía. Espero que la Administración legisle para defendernos de los nuevos vándalos. Ellos y ellas. De corazón a corazón, digo.