MENOS de un año para las elecciones municipales. Sube la temperatura política en los concellos. ¿Quién será el próximo alcalde? ¿Cómo afectará el cambio en la Xunta al mapa municipal? Pero, ¿son éstas las cuestiones que interesan al ciudadano, o sólo al partido? Ejemplo: En el último pleno en Cervo, la oposición formada por el grupo socialista no quiso debatir la moción para exigir ampliar el hospital da Costa, ya que «debe ser el Parlamento» quien se pronuncie. Una vez más, concejales que aspiran al cambio en un territorio optan por obedecer a la superioridad y utilizan una disculpa incoherente con dos hechos. Los plenos municipales debaten lo que les da la gana. Los plenos municipales deben servir para trasladar las demandas «paisanas» a la primera institución pública de la democracia. Más importante que saber o decidir si Galicia es nación con derechos y deudas históricas es el estado de las esperas médicas en los hospitales del Sergas, las causas y soluciones de tal afrenta a los derechos sociales de la gente. Si un hospital no funciona, si un centro de salud no dispone de personal para atender a la población, si un concello necesita un PAC por haberlo exigido su alcalde en nombre de los vecinos, y prometido en mitin por el propio Touriño, estamos ante cuestiones sociales que deben ser abanderadas desde el ayuntamiento. Así se explica que el alcalde de Xove mandara a paseo al PP, que estuvo imponiéndole silencios y dicterios contrarios al interés de los vecinos. Un alcalde o un concejal se deben antes al pueblo que al partido, y si no es así, si están pensando en hacer carrera política a golpe de peloteo a la curia, tomemos nota y cambiemos de papeleta, ya que nos obligan a votar listas cerradas. Pero siguiendo con el ejemplo. Joven aspirante a una alcaldía. Poco o nada de currículo profesional al margen de la política. El jefecillo local del partido le envía a Santiago a un enchufe con sueldo y para que aprenda las triquiñuelas de la política, amén de granjearse la confianza del alto estado mayor de la organización. Desembarcará con las elecciones. Hará discursos previstos en el papel. Pero no dejará de ser paracaidista profesional que eligió las ruas compostelanas antes que los callejones del pueblo, que es donde se escuchan las verdades del barquero. Reflexiones a la espera de otra generación de servidores públicos.