Una reclamación lógica que algo dará

LUIS VENTOSO

OPINIÓN

IMAGINEMOS que a finales de los años 50 el Gobierno de Franco le hubiese otorgado a una compañía con sede social en Madrid la explotación hasta el 2061 de los principales bancos de almeja, berberecho y percebe de Galicia. Y supongamos que llevasen ya 40 años lucrándose con esa riqueza. ¿No sería sensato revisar unas concesiones expoliadoras de nuestro patrimonio natural y concedidas por una dictadura ya extinta? Claro que sí. ¿Y qué diría la compañía beneficiaria? Pues que goza de unos contratos firmados, que hay seguridad jurídica y no cabe revisión. Sin embargo, la situación sería tan anacrónica e injusta que tarde o temprano se volvería insostenible para la compañía. A poco que el poder político gallego y la opinión pública se plantasen, aparecería una mesa de diálogo y se replantearía parte del modelo. La parábola simplona con berberechos y percebes está ocurriendo con nuestros ríos, cuyos embalses han sido amortizados cuatro veces. Y a pesar de los inesperados peros procoloniales de algunos egos intelectuales que disfrutan yendo a la contra, la causa es tan justa que ya se anuncia una negociación. Fenosa acaba de acometer una inversión multimillonaria en Egipto para una planta gasificadora. Pero desde luego Egipto no le va a regalar el gas, ¿verdad? Entonces, ¿por qué los parias del Noroeste tenemos que obsequiar a las eléctricas con la fuerza hidráulica de nuestros embalses hasta dentro de 40 años? (PD: la bandera de salida para pelear por un cheque eléctrico para Galicia no la han dado los periódicos de Madrid, ni los nacionalistas, ni algunos intelectuales y empresarios de más foto que compromiso).