EL POLACO Ryszard Kapuscinski es un periodista que ha informado de casi todos los conflictos del mundo (también de los que ocurren en los patios traseros) y que ha tenido la ocasión de discutir con Francis Fukuyama sobre «el fin de la Historia» (que éste proclama) y creo que también con Samuel P. Huntington sobre su «choque de civilizaciones» como explicación básica de las guerras actuales, dos hermosas teorías que se han convertido en superventas, a pesar de no verse secundadas por la realidad. Kapuscinski, que se pateó casi todos los rincones en conflicto, lo tiene claro: no vio por ninguna parte ese fin de la Historia. Sólo encontró seres humanos atrapados, hoy como ayer, en infiernos que son de este mundo. Y sobre el choque de civilizaciones, nos ha recordado que la guerra más salvaje de los últimos 50 años, con casi dos millones muertos, se ha librado entre Irak e Irán, dos países de la órbita del islam. Es decir, dentro de una misma civilización. Frente a los genios del toreo de salón, Kapuscinski contrapone sólo «los cinco sentidos del periodista»: estar, ver, oír, compartir y pensar. Y el resultado es una de las más hermosas y contundentes reivindicaciones de este viejo oficio de informar. Infinitas gracias, colega maestro.