18 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

PROBABLEMENTE estamos ante uno de los países más vitales y sorprendentes del planeta. Con casi dos millones de personas desplazadas a la fuerza, con veteranas y violentas guerrillas cuarteando el país, con bandas de narcotráfico intentando descoyuntar el entramado institucional y con otros sembradores de discordias e inseguridades, bien cabría imaginar a un país triste y acogotado, sumido en la desesperación. Pero no, no es así. Como reveló una encuesta del británico Journal of Happiness Studies , Colombia es uno de los países más felices de la Tierra, junto con Malta, Dinamarca, Suiza e Islandia. Así se ven ellos a sí mismos y así lo proclaman. ¡Sorprendente Colombia! Ninguna de sus desgracias ha abatido su ánimo ni ha cercenado sus ganas de vivir y de disfrutar. Ningún terrorismo ha logrado arrinconar a sus ciudadanos. Con un valor que cualquier europeo consideraría temerario, salen cada día a las calles, se divierten, viajan, viven, sin arredrarse por las cifras de la violencia. ¡Admirable Colombia! No sólo tiene una sociedad civil fuerte -algo esencial en este trance- sino que cuenta con una ciudadanía que se considera dichosa, envidiable. Por ello, Colombia es un país salvado, a pesar de todos los riesgos que afronta.