HAY QUE aplaudir al conselleiro nacionalista de la cosa turística en Cataluña por tratar de evitar que se vendan a los guiris souvenirs con gitanas de faralaes, toritos de antelina negra como su alma y demás cosas typicales . ¡Qué ganas de confundir! El asunto ya lo explotaron en Villar del Río en tiempos de la oprobiosa cuando su alcalde prometía que podía prometer que prometía que... Mister Marshall iba a regar de dólares el pueblo. Es un escándalo que se identifica a toda España con nuestra realidad nacional, y más escándalo aún resulta que no cobremos derechos de autor por esto, por los disfraces o por lo de Marbella copyright . Pues ustedes vosotros sabéis que nosotros semos una auténtica realidad nacional desde que Hércules cazaba las vacas de Gerión, los tartesios cazaban patos en Doñana con Felipe o se proclamó el califato. Y del hecho diferencial de nuestra lengua que acredita nuestra nación andaluza no hay más ver. Al otro lado de Despeñaperros un borracho es uno que ha bebido más de la cuenta. Pues no, aquí un borracho es un pajarito de los viñedos y un pintón es el que en verdad está borracho. Pero nuestra riqueza lingüística probatoria de nuestro hecho diferencial incluso antes de que se inventara lo de soplar por el alcoholímetro nos lleva a distinguir entre el alegrote , que es el que está locuaz en la primera fase de la borrachera, el barbirrojete, que es el que ya tiene el rostro congestionado y está más que medio borracho, y el alimandrón, cuando ya ha perdío el sentío . Y un jazmín es un palomo completamente blanco y un burraco si está pintao en negro. Pero no te quedes esparpitao que aún hay más de que asombrarse: un meco no es como dicen en Galicia una especie de cornudo consentidor, sino un personaje sin ná de pelo en sus partes naturales. Pero ná , que con esto de la nueva nación andaluza y la deuda histórica que te crió, más de uno se va a poner como choto de dos madres, o sea: morao .