Aguirre, en campaña

OPINIÓN

ESPERANZA Aguirre tiene la nada secreta ambición de sustituir algún día a Rajoy y está de promoción. Haciéndose notar, vamos. Nada que objetar, excepto que lo haga a costa de la salud y la paciencia de los madrileños. El tabaquismo mata cada año a 60.000 españoles. Seguramente hay temas más adecuados para hacer política. Hace poco, Aguirre desacreditó la ley antitabaco por prohibicionista y anunció importantes cambios en Madrid que finalmente, si se aplican, quedarán en casi nada. Pero el daño ya está hecho. Aguirre ha dificultado el cumplimiento de la ley, ha dado argumentos a quienes no la cumplen, ha generado sentimientos de agravio en otras comunidades y ha dado falsas esperanzas a los hosteleros. Demasiado para una campaña de imagen.