Tabaco

CÉSAR CASAL GONZÁLEZ

OPINIÓN

ADIÓS al humo de Bogart, menos en la Moncloa, donde se esfumó la ley. Reunión a reunión, ZP y Más, mientras prendía el Estatut, se la fumaron. La guerra al cigarro está aquí. Es cierto que la salud pública es prioridad de los gobiernos. Pero ojo con dinamitar la fina línea entre las prohibiciones y las libertades individuales. Me parece bien que el Gobierno tome medidas, pero no sé qué daño hacía el paso previo a esta ley: las salas de fumadores que había en las empresas, por ejemplo. No soporto el fariseísmo. El Gobierno es arte y parte. Por un lado, multa, y por otro, recauda una pasta por cigarrillo consumido. Ya sé que el tabaco nos consume. Pero me pregunto: ¿por qué Sanidad no controló antes lo que Hacienda ganaba con pitillos que cada vez llevaban más sustancias adictivas, hasta butano? ¿Por qué no puso su empeño durante años en educarnos desde niños para no ver en el pitillo algo que nos hacía adultos? El tabaco mata. Pero no mata menos que el alcohol y los cubatas en este país se beben como agua bendita. Magritte hacía un cuadro alucinante con una nube de humo. Tienen razón: fumar es veneno para los pulmones. Pero prefiero el camino de la educación al de la prohibición. cesar.casal@lavoz.es