Desestabilización

ALFONSO DE LA VEGA

OPINIÓN

29 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

NOS ENCONTRAMOS tanto en el plano internacional como en el peninsular, al que también pronto habrá que tratarlo como internacional si se salen con la suya la ETA, ZP, Maragall e Ibarretxe, en un proceso muy acelerado y por ello difícil de controlar de desestabilización. La mayoría absoluta alcanzada por la organización terrorista Hamás en Palestina, junto con el asalto al poder del indigenismo, comunistoide y antiespañol en Hispanoamérica -Repsol acaba de pegar un petardazo- son algunos de los más recientes hitos. Por no olvidar la amenaza nuclear de Irán que probablemente obligue a intervenir militarmente a Occidente antes del verano. Para ciertas «repugnantes zurdas españolas» como decía el poeta Machado esto puede tomarse a folclore y materia de alianza de civilizaciones, pero para los familiares de los israelíes asesinados o para los compatriotas que sufren el despotismo criminal de Chávez en Venezuela o del tinglado nacionalista en Vascongadas o Cataluña la cosa tiene menos gracia. Maragall, con el dinero de los impuestos de los españoles y traicionando una vez más la Constitución que le permite detentar el cargo, ha ido al martirizado País Vasco, víctima de la ETA y su aliado el PNV, a proclamar la buena nueva de la debilidad del Gobierno ZP, el deterioro del Estado de derecho y el sistema constitucional y ha animado a Ibarretxe, cómplice de Batasuna, a que proclame el derecho de autodeterminación de la nación vasca como él junto con el peligroso ZP ya ha hecho con la catalana. El obispo Uriarte acaba de declarar que la ley es un obstáculo. Y es que en esta loca carrera hacia la desestabilización de España el Gobierno de ZP y sus cómplices se están saltando los dictámenes de las máximas instituciones españolas que nos están avisando que sus decisiones son anticonstitucionales y antiespañolas y nos llevan a una desestabilización que no se sabe cómo puede acabar.