Información en la página 22 PORTUGAL buscó el domingo en las urnas un antídoto a su crisis galopante. El pueblo castigó la gestión socialista y le confió la cirugía financiera a la derecha. Cavaco Silva, ex primer ministro entre 1985 y 1995, salió de su retiro en la jet algarveña para presidir (con derecho a veto y a convocar elecciones) una república gobernada por el PS de Sócrates. No será una cohabitación fácil. El país cerró el 2005 con una caída en picado de sus exportaciones, un déficit público del 6,82% y una severa advertencia de Bruselas por superar en tres puntos el techo impuesto para los países del euro. Sócrates recetó más IVA e impuestos en busca de oxígeno para su estrangulada inversión. Su medicina no gustó y Portugal cambió de médico. Desde ahora manda Cavaco. Pero a este enfermo le hace falta un milagro.