Lo bueno. La calidad siempre es moda. Por eso la exposición de Frida Kahlo en la Fundación Caixa Galicia de Santiago ha recibido más de cien mil visitas. Lo de siempre. Mientras, a unas manzanas de distancia, las estancias suntuosas del Centro Galego de Arte Contemporánea (CGAC) reciben visitas contadas y muestran un aspecto desolado. ¿Por qué? Por la reiteración de exposiciones epatantes, bromas vanguardistas mil veces vistas. ¿Es arte lo que puede hacer cualquiera? El público dice que no y le da la espalda a las instalaciones chorras. Singer. El CGAC inauguró ayer una muestra del artista suizo Roman Singer: cables tirados por el suelo, unas piraguas puestas en vertical, globos... El autor confesó que nunca había expuesto en unas salas del nivel de las del CGAC. No me extraña. Un ruego a la nueva Xunta: dejen de dilapidar así el dinero de todos los gallegos.