16 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.
LOS FUTBOLISTAS se escupen en la tele, se agarran de los pelos, se insultan e intentan engañar al árbitro. Los dirigentes empufan a sus clubes, buscan la forma de no pagar impuestos o, simplemente, no los pagan. Las aficiones gritan de todo en los estadios, tiran de todo al césped y cargan contra todo cuando los suyos pierden. El domingo, en el campo de O Regueiriño, el entrenador del Galegos golpeó a un jugador del Atlético Sobrado y casi lo mata. Hubo suerte y el chaval puede contarlo desde el hospital. Llegados a este punto, preguntémonos quién es el que es así, ¿el fútbol, o las personas? Teniendo en cuenta que el balón no dice ni mu y que las porterías son unas pusilánimes, ustedes mismos.