Conciencia de clase

OPINIÓN

LOS ASESINOS DE LA MENDIGA DE BARCELONA CONFIESAN EL CRIMEN

20 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Información en la página 18 LA BONANOVA es uno de esos barrios donde no hay bares, ni comercios; donde los inmigrantes no acuden a vivir, sino a trabajar; donde los pisos no son pisos, son torres, y sus precios no se mencionan en voz alta; un barrio que imprime carácter. El suficiente como para considerar un ultraje que un indigente se cuele a pasar la noche en los abrigados y escasos cajeros del barrio. Resulta sencillo imaginar al grupo, nacionalista de su barrio pijo, excluyendo a la mendiga con insultos, con escupitajos, con patadas, con gasolina... Ahora, los tres chavales lloran (como lloraba la vieja cuando no la escucharon) y admiten que se pasaron. Es posible, pero no creo que el incidente cambie su cosmovisión. Esas cosas se forjan en las tripas. Es lo que se conoce como conciencia de clase.