DICEN que la risa provoca la dilatación del recubrimiento interior de los vasos sanguíneos, lo cual facilita el flujo de sangre por venas y arterias, disminuyendo los riesgos de sufrir un problema cardiovascular ( OCU-Salud , nº 63). El estudio se ha hecho con un grupo de personas durante la visión de películas de risa. Su flujo sanguíneo aumentó un 22%. También se habla de risoterapia, la curación por la risa. No sé si todo esto es verdad, lo que sí sé es que me siento maravillosamente bien después de una sesión de chistes contados con gracia y encadenados. Cuando se relaja el músculo risorio, con las primeras risas, la carcajada es más fácil y uno acaba partiéndose de risa. Literalmente es una barbaridad, pero uno se da cuenta que son muchos los músculos que se mueven cuando risoteamos. Así que, les recomiendo que busquen la risa y la provoquen. Además de libros y películas de humor, en Internet, poniendo chistes en un buscador, se encuentran a miles y de todos los gustos y colores. Haga la prueba y el propósito para estas Navidades y el año nuevo de reírse un rato cada día. Ahí van algunos breves, copiados de un solo sitio. 1. El marido, totalmente borracho, le dice a su mujer al acostarse: «Me ha sucedido un misterio. He ido al baño y al abrir la puerta se ha encendido la luz automáticamente». «¡Serás cerdo! ¡Ya has vuelto a mear en la nevera». 2. El maestro al alumno: «A ver, ¿cómo se llaman los habitantes de Oviedo?» «¿Todos?». 3. Iban dos turistas por un pueblo y estaban perdidos. Le preguntan a un vecino: «¿Por favor, la salida del pueblo?». «Aquella flaca con gafas». 5. «Estás muy gorda». «¡Uy, sí! Como una tapia». 6. Entra un enano en una peluquería y le dice el peluquero: «¿Le recorto las patillas?». La respuesta del enano al peluquero debe buscarla. ¡Feliz risa en Navidad y en todo el año nuevo!