19 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.
Un privilegiado. Julio Iglesias Puga, Papuchi, fue un privilegiado. Lo sabía, disfrutaba de ello y no se avergonzaba. Siempre sonriente, el doctor Iglesias se veía a sí mismo como un personaje. Una saga. Fue uno de los ginecólogos más jóvenes de España en su momento pero sobre todo un vividor y un mujeriego, de esos seres encantadores para todos menos para su esposa. Él solo cimentó una saga que ya va por la tercera generación. Discreto pese a todo. Como un caballero a la antigua, para lo bueno y para lo malo, esperó que se muriese su primera esposa para anunciar que estaba casado con la segunda.