Tareas de gobierno

| UXÍO LABARTA |

OPINIÓN

EN LAS postrimerías del franquismo, septiembre de 1973, Chile fue el fracaso de algunas esperanzas. Chile lo vivimos entonces como el mismo país imaginario que aquel que fuimos y al que deseábamos poner fin. No era previsible que el andar chileno nos acompañara hasta esta madurez, también en unas nuevas, normales, elecciones. Sorprende Chile. Sorprende aún después de nueve largos años. Más allá de los chilenos y la acogedora espectacularidad de su naturaleza. Sorprende el rigor, la organización, el sosiego. Sorprende el crecimiento de su economía. Sorprende pensarlo en el conjunto latinoamericano. Pero impacta cuando, al observar entre la sorpresa, se aprende la desigualdad. Dieciséis millones de habitantes que ocupan el décimo puesto en la clasificación de países más desiguales en la distribución de ingresos. La sorpresa se agudiza cuando la desigualdad hace a Chile semejante no tanto a Brasil o Colombia, sino a Namibia, Sierra Leona o Sudáfrica. Los más ricos ganan 34 veces más que los más pobres. En Italia la diferencia es de solo 6 veces, en Jordania de 9, en Israel de 10, y en USA de 16. Quince años de democracia, han permitido reducir estadísticamente los niveles de pobreza, pero no ha variado sustancialmente el modelo económico del crecimiento chileno. El ultraliberalismo de la escuela de Chicago implantado en los años de la dictadura permitió crecimientos a base de libre mercado, tasas de cambio fijos o variables, privatizaciones y concesiones, pero no ha permitido cambiar la estructura de integración de la economía chilena en la globalización, pues el 85% de las exportaciones son recursos naturales y apenas un 15% productos industriales. Si a esto se añade un modelo social privatizado, Chile tan solo invierte un 2.7 % de su PIB en sanidad, es obvio que necesitan fortalecer su economía para limitar la desigualdad, pero sobre todo el papel del estado como redistribuidor de la riqueza. Este trimestre hubo manifestaciones y paros patronales por las pérdidas de rentabilidad derivadas del precio del gasoil. En Chile quienes se manifestaban hace seis meses eran los trabajadores. No podían soportar el incremento en el transporte público. Diferencias entre mundos. Tareas para un gobierno.