EMILIO Ybarra no irá a la cárcel. El desvío multimillonario de fondos para favorecer a consejeros del BBV en los momentos de la fusión con Argentaria no es un robo propiamente dicho, aunque los accionistas chirriaran; además, el banquero confesó y repuso los fondos. Tiene otros asuntos pendientes, pero la vía que ha seguido Mario Conde exhibe una señal de prohibido el paso para la mayoría de sus colegas. Emilio Botín sembró de millones a los socios que le trajo otra fusión, para que abandonaran la competencia, pero eso es corriente en los altos niveles de las finanzas. Un personaje de Ambrose Bierce recibía sabios consejos de su padre, fullero: «Hijo mío, nunca robes pequeñas cantidades». Para poblar las cárceles ya están los ladrones de cabinas telefónicas.