Cero en conducta

| ERNESTO S. POMBO |

OPINIÓN

¿A QUIÉN le concedemos el premio especial a la insensatez y a la desvergüenza? ¿A la presidenta de un Parlamento que provoca y acusa a los miembros de la oposición, o a los alcaldes y diputados de esa oposición que, con su estilo, protagonizan alborotos, desórdenes y asaltos? ¿Se lo damos a la señora presidenta que se niega a rectificar, o a los señores alcaldes que, erre que erre, también siguen en sus trece? Es sólo cuestión de estar informado. De leer los periódicos, por ejemplo. La señora presidenta puede repasarse los diarios que se publicaron después del 23 de febrero de hace casi un cuarto de siglo y comprobará, no sólo que la situación era muy distinta, sino que su referencia al asalto militar fue desafortunada porque aquél estuvo cargado de un dramatismo que, quizás, la señora presidenta sea incapaz de valorar. También los alcaldes y diputados populares deben acudir a los periódicos. Para refrescar la memoria. Y para recordar que dijeron lo que dijeron. Porque resulta cuando menos chocante que después de lo que ha llovido tengamos que ver a los candidatos Feijoo y Barreiro acompañados por Baltar júnior y otros varios, practicando el pancartismo que tanto denostaron. Y a los alcaldes populares, que sin ánimo de entrar en materia no son precisamente un dechado de ecuanimidad, ejerciendo de revoltosos. Si la señora presidenta, los señores diputados y los señores alcaldes de nuestro medio rural tuviesen algo de memoria, hubieran evitado hacer el ridículo como lo han hecho. Porque los comportamientos abertzales con los que nos han obsequiado no hacen más que demostrarnos lo que ya nos temíamos. Que carecen de nivel para estar donde están.