DE SOL A SOL | O |
21 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.CÉSAR VIDAL, historiador y periodista madrileño de 47 años, es un cerebro con cuatro títulos universitarios y un premio fin de carrera. Cada noche conduce un programa de cuatro horas en la radio de la Iglesia y es comentarista en la televisión matinal. Pero aún así, en los diez primeros meses de este año ha publicado nueve libros. Entre ellos figuran, por ejemplo, una novela histórica premiada, la traducción de un evangelio herético, unos relatos sobre la Inquisición, un diccionario del Quijote o una disección de la masonería. Nada de lo humano le es ajeno y en diez meses ha despachado 3.041 páginas. Los diez primeros meses del año suman 7.200 horas. Si Vidal duerme sólo seis horas, ha pasado 1.800 con Morfeo, tiempo en el que -en principio- no puede escribir. Si restamos sus cuatro horas de radio y unos 60 minutos para comer y cenar al galope, le quedan 4.900 horas libres. Suponiendo que no necesite documentarse jamás y que lo único que haga en su vida sea escribir, le sale una marca de media página a la hora. Pero hay quien cree que está derrochando su talento. Si dejase la radio y durmiese un poco menos, sólo a la hora del desayuno, entre chiquilín y chiquilín, se ventilaba en un mes la ampliación de la Larousse.