Humillación personal

OPINIÓN

EL PARTIDO LABORISTA BRITÁNICO PONE A SU LÍDER BLAIR CONTRA LAS CUERDAS

10 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Información en la página 27 BLAIR se sacó de la manga la llamada tercera vía (en realidad, fue el brillante Antohny Giddens) como fórmula para que el laborismo soltara el lastre del izquierdismo caduco y se centrara. El invento ha funcionado en las urnas y en la economía. Pero en su camino se interpuso la gran mentira de la guerra de Irak, que dejó minada su credibilidad, aunque no hasta el punto de impedirle ganar las elecciones. Luego vino el atentado del 7-J, que una gran parte de la población asoció con la guerra. Y ahora ha sufrido la humillación personal de ser desautorizado por 49 de sus diputados. Blair se había pasado de vueltas (hasta situarse en la derecha) y quería que se aprobara una ley antiterrorista con aspectos abusivos. Está pagando la factura de Irak con efectos retardados, como Bush.