Leonor, disculpa mi sinceridad, pero me has defraudado. Tanto tiempo esperando tu nacimiento y resulta que te presentas en el peor momento (en una noche de perros y con el periódico medio tirado). Me has hecho pasar del todo de las siete páginas a la casi nada de la media página. Ay, triste de mí, yo que me veía cabalgando por la primera del periódico un día sí y otro también y resulta que naciste y casi desapareciste. Que si un poco redondita, que si una monada, que si ahora llora y ahora menos. Poca chicha, Leonor. Casi no has tenido ni visitas de glamour. ¿Dónde están tus tías maternas? ¿Dónde los grandes debates sobre tu futuro reinado? Nah, te has dejado comer la merienda por la pesadilla de l'Estatut. Si no fuera por tu castigado padre (yo creía que la muerte nos igualaba a todos, pero ya veo que la paternidad también) la noticia apeas habría tenido gracia. Ni una triste foto, ni una triste confirmación... ¿te llamaras Leonor o Leonor Sofía María Menchu Victoria de Todos los Santos? ¿Irás a la mili o la harás por Internet?.. Aquí nadie confirma ni desmiente. Todo al libre albedrío. Ni curiosos hay ya en la Ruber. Me tienes en ascuas, Leonor. Ya no mojo en la primera del periódico ni veo fotos que me gusten. Leonor, por favor. Esto tiene que cambiar. Tienes que recuperarte, volver a serlo todo, tenemos que regresar juntos a la primera página. Te necesito Leonor o, mucho me temo, acabaremos enterrados por el maldito Estatut.