Información en las páginas 20 y 21 PASADO el debate y su resaca, las cosas están como estaban. Pero queda al menos un número. Malo o bueno, el Estatuto que salga del Congreso, si sale alguno, tendrá el respaldo, como máximo, del 57% de la Cámara. Eso representan los 197 apoyos que recibió su admisión a trámite. Los 146 votos en contra del PP implican el rechazo del 43% del Parlamento. Aprobar un Estatuto con esa falta de consenso, al margen de razones, sería una invitación a la división. El dato es preocupante, pero supone además una señal de peligro para Galicia. Si el PSOE aprueba estatutos en Barcelona y Madrid sólo con apoyos nacionalistas y con la oposición del PP, nada impediría que lo haga también en Santiago. Touriño no debe caer en ese error. Y el PP debe trabajar para que eso no ocurra.