Disparates

CÉSAR CASAL GONZÁLEZ

OPINIÓN

25 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

LA MUJER del presidente de Nigeria muere en Marbella, tras una operación de cirugía estética. Mientras en Nigeria se mueren de hambre, como siempre. Michael Jackson quería convertir su piel negra en papel de arroz. Los países ricos declaran que el 2005 será el Año de África y justo la hambruna más brutal llena fosos de cadáveres en Níger, en Malí... Es el precio en carne humana por la sequía y la plaga de langosta. Aquí lo que se llenan son los fosos de los estadios de espectadores, que salen muy enfadados cuando su equipo no gana. ¿La bola del mundo es por el fútbol o por los estómagos hinchados como pelotas de los niños pobres? Aquí uno pierde los nervios porque una huelga lo deja sin su marca de yogures favorita. En Estados Unidos, los niños enferman por comer de más. En África, por no comer. Si Bush interviene en África envía marines para poner orden norteamericano. ¿Las balas se comen? ¿Disparate viene de disparar? Me atiende un médico que lleva una flor en la solapa de su bata blanca: es la chapa No a la guerra. Hace bien en llevarla. Seguimos en guerra, la más antigua, la de siempre: la guerra entre el primer mundo y el inmundo de tercera. ¿Llegará sólo con protestar? Beethoven compuso música sordo. cesar.casal@lavoz.es