EL PP perdió la mayoría absoluta en Galicia antes que Fraga su prestigio. La encuesta del CIS posterior a las elecciones -por cierto, cuán poco interesa Galicia en Madrid, que se hace el trabajo de campo en julio y no se elaboran los resultados hasta octubre- sitúa a Fraga como lo que siempre fue: el político autonómico mejor valorado. Dominados por el pánico que les provocaba elegir un sucesor, muchos en la derecha se agarraron al argumento de la popularidad de Fraga para ceder y permitir que se presentase por quinta vez. Olvidando dos cosas. La primera, que Fraga había sufrido en los últimos tiempos un desgaste lógico de más de un punto. La segunda, que una cosa es enjuiciar su labor en la Xunta durante tres lustros y otra votarlo para que dirigiese Galicia hasta los 85 años.