Información en la página 11 NO cuesta lo mismo llevar el teléfono a A Fonsagrada que a las viviendas de un edificio nuevo del centro de Pontevedra. No es lo mismo sufrir unos minutos de taxi desde cualquier barrio de Vigo hasta llegar al hospital Xeral que recorrer doliente 40 kilómetros desde A Cañiza, o pagar incluso el peaje en Rande antes de tratar de ser curado en la ciudad olívica, y eso si las listas de espera no lo impiden. Por eso, porque Galicia es muy plural, porque las necesidades de los gallegos son muy diferentes según su lugar de residencia, y porque la comunidad gallega reúne más de la mitad de los núcleos de población existentes en España, los presupuestos generales del Estado tienen que dar soluciones a esa diversidad, porque la vaquiña gallega es todavía más cara.