A tumbos

| ERNESTO S. POMBO |

OPINIÓN

AQUÍ nos pasamos siglos llorando, diciendo que non nos fan caso , hablando de la deuda histórica y en el momento en que tenemos dos duros, vamos y nos los quemamos en pirotecnia. Nos quejamos, hacemos manifestaciones, debates parlamentarios y a la primera que tenemos, no se nos ocurre mejor idea que levantar un gran sarcófago para enterrar cientos de millones de euros o, para entendernos mejor, decenas de miles de millones de las ya antiguas pesetas. El presidente Touriño y la conselleira de la cosa cultural se han comprometido, ayer mismo, a completar el proyecto de la Ciudad de la Cultura, aunque con la promesa de redefinir su contenido. Que es exactamente lo que creíamos que el Gobierno socialista y nacionalista no iba a hacer, sobre todo después de escucharles decir a sus más destacados miembros que la Ciudad era un capricho de Pérez Varela para hacerle un mausoleo a Manuel Fraga. Pero ya ven lo que se cambia en sólo unas semanas. Lo que era una locura y un capricho ha pasado a ser «un proyecto extraordinariamente ambicioso y complejo», a decir de nuestro presidente. Así que ahora nos enteramos de que lo que Galicia necesita es una gran Ciudad de la Cultura, con un teatro de la música y otro de la ópera, una biblioteca y un bosque. Ahora sabemos que lo prioritario para Galicia es contar con un mastodonte que ocupa 14.000 metros cuadrados, para decirle al mundo que somos así de planchados. Ahora, tarde pero al fin, sabemos que lo que la cultura de este país precisa es que se inviertan cientos de millones de euros no en cultura, sino en el monte Gaiás, en un edificio de lo más moderno. El día que seamos capaces de saber qué es lo que necesitamos y qué no, estaremos empezando a levantar nuestro futuro no sólo con solidez, sino también con sensatez. Hasta entonces, seguiremos dando tumbos.