Información en las páginas 22 y 23 MERKEL ha ganado, pero ha perdido. Schröder ha perdido, pero dice que ha ganado. Los liberales y los Verdes han obtenido buenos resultados, pero ya no son imprescindibles, luego han perdido. El Partido de la Izquierda, de los postcomunistas y el disidente Lafontaine, ha entrado en el Parlamento; es un éxito, pero son unos «apestados» con los que nadie quiere hablar, luego no cuentan. Alemania se enfrenta a esta situación kafkiana. Merkel se ha hundido en la campaña con sus continuas meteduras de pata. ¿Puede ser canciller después de haber mostrado su insoportable levedad? No lo parece. Schröder es un político de raza y a punto ha estado de dar la vuelta a las encuestas. ¿Puede gobernar después de que el electorado haya dicho no a la coalición roji-verde? No debería.