14 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.
EL TERCER MUNDO puede describirse como el conjunto de países más endeudados y, generalmente, con préstamos dilapidados en palacios más que en colegios. Galicia no es el tercer mundo, pero en su escala española sí cumple el requisito de ser una de las autonomías más endeudadas y con peores infraestructuras. Los gallegos debemos, a través de nuestra Xunta, más del 8% de la riqueza que generamos cada año; o, si prefieren, más de un tercio de lo que el Gobierno de Santiago se gastó el año pasado se lo debe a los bancos. Si los préstamos han pagado carreteras, hospitales y universidades, bien gastados están. Pero es que una parte del dinero se ha evaporado en conciertos y fuegos de artificio. Dudosa deuda esa de 3.265 millones de euros.