Sólo futuro

OPINIÓN

VUELVEN a sonar tambores de guerra. Deberíamos de escuchar alegres violines, porque en nuestra humilde opinión, la noticia no es mala, pero sólo escuchamos estruendosos tambores. Llamando a la guerra, a la pelotera y a la insurrección. Los tertulianos de la sotana y los predicadores del Apocalipsis han comenzado ya la batida. Y tras ellos irán, no lo duden, los que entienden que todo vale para tumbar a este Gobierno, y que son muchos más de los que parecen. Ayer se ha sabido que el Ejecutivo podría estar hablando con ETA para que declare una tregua y a partir de ahí iniciar un largo camino hacia el final de la violencia. Nada seguro ya que de momento todas son suposiciones. Unos dicen que se negocia a través de Batasuna y otros que cara a cara. Pero suficiente información para despertar las iras de unos cuantos que se han puesto ya manos a la obra. Sin ir más lejos, Mariano Rajoy, está horrorizado con esta posibilidad. Por eso se ha apresurado a decir que sería gravísimo que «el Gobierno negociara con ETA, porque ningún estado democrático lo hace». Mariano es el presidente del PP, que es el partido que gobernaba este país cuando negoció con los etarras, en Zúrich, en Burgos y puede que también en Almendralejo, porque entonces los populares estaban obsesionados con llegar a un acuerdo para acabar con la pesadilla. Tanto que su entonces líder, hoy prestigioso profesor asociado, no dudó en llamar a la banda terrorista, Movimiento de Liberación Nacional Vasca. Pero, aún y con esas, Mariano está escandalizado sólo de pensar que se esté produciendo alguna negociación. Debe de ser por eso que ayer mismo les ha dicho a los suyos, en la junta directiva del partido, que «a partir de ahora sólo se habla de futuro». Es lo mejor que pueden hacer. Porque cada vez que miramos hacia atrás no nos lo creemos.