Normalidad positiva

OPINIÓN

LA REUNIÓN entre Zapatero e Ibarretxe no había creado grandes expectativas y tampoco acabó con resultados espectaculares. El lendakari ni siquiera dio una rueda de prensa, sino que se limitó a emitir un comunicado. Ese tono de normalidad institucional es precisamente lo más positivo de lo que sucedió ayer. Ibarretxe se había convertido durante los últimos años de mandato de Aznar en la «bestia negra» del Estado, un «enemigo» que blandía un explosivo plan bajo el brazo que amenazaba la unidad de España y con el que no se podía ni hablar. Un año y medio después la situación se ha reconducido: negocia con el Ejecutivo su apoyo a los Presupuestos a cambio de desbloquear algunos contenciosos económicos y acude a las conferencias de presidentes.