Información en las páginas 8 y 9 EL juez que interrogó el otro día al supuesto autor de un incendio que acaba de arrasar 500 hectáreas en Narón creía estar hablando con un marciano. «¿Que de donde vengo yo ahora? Yo estaba en el Polo Norte», cuentan que dijo en su estrambótica declaración. Pues va a ser verdad, los incendiarios deben ser anónimos esquimales que viajan cada verano a Galicia con fines criminales. Tras décadas de incendios los ciudadanos continúan si saber quién se esconde detrás de los fuegos. Y eso que más del 90% son, según se hartan de repetir las autoridades, obra del hombre. Eso sí, de vez en cuando la policía captura a algún lunático que nos recuerda que los árboles convertidos en teas van seguir quemándonos los ojos durante todos los veranos de nuestra vida.