EL futuro secretario xeral de Deportes, Santiago Domínguez, ha decidido acabar con uno de los mayores misterios deportivos de Galicia. ¿Por qué no tenemos una selección de fútbol propia? En realidad, nadie estaba en contra de que los jugadores gallegos pudieran competir todas las navidades con una selección de algún país surgido de la desaparición de la Unión Soviética rodeados de unas gradas semivacías. Pero nadie se había atrevido a dar el paso y encargar el diseño de la camiseta. Hace años que jugadores de otras comunidades autónomas saltan al campo para medirse con selecciones extranjeras siempre fuera de competiciones oficiales. Por ahora, claro. Porque a muchos les asaltará la duda de si la futura selección gallega va a jugar a fútbol o a otra cosa.