ENTRA EN VIGOR LA REFORMA DE LA LEY DE SEGURIDAD VIAL
09 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.EN LA EUROPA norteña las infracciones de tráfico se pagan con dureza. Claro que su ciudadanía no comete las barbaridades que se cometen por los pagos latinos, y nadie recuerda un claxon en Oslo o una doble fila en Estocolmo. Sus horarios hablan de un tipo de vida sin noches interminables de alcohol. Malo cuando hay que triplicar el importe de las multas: quiere decir que falla la educación en la familia. El ejemplo que se transmite es el de la permisividad, el de la prisa aunque sea para ganar segundos, el vocabulario irrespetuoso. Y ellos aprenden. Por eso luego se matan un sábado cualquiera cuando tienen 20 años. Después lloramos, claro. En el fondo, bienvenidas sean las sanciones si con ello se salvan las vidas de nuestros hijos. Aunque todo esto suene carca.