Peregrinos

CÉSAR CASAL GONZÁLEZ

OPINIÓN

CÉSAR CASAL GONZÁLEZ

04 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

EL HOMBRE siempre ha peregrinado, por un ideal, por amor, por un sueño, por curiosidad, por aprender, para crecer. Hoy peregrinamos diez horas enlatados en un avión por una piscina con un bar y palmeras en un cercado vigilado, electrificado y protegido de los pobres miserables en Santo Domingo, por ejemplo. Peregrinamos por un coche nuevo, por un televisor de plasma que nos vampiriza el plasma auténtico, el de estar vivos. Dice Enszenberger que el ser humano era más interesante antes, cuando estaba en el árbol. Peregrinamos por el dinero de la cuenta corriente, por acumular cosas que no entrarán en nuestra tumba. Nadie peregrina por unas palabras. Sólo predican los publicitarios. El amor es de pago. Lo pagamos en efectivo o con tarjeta. El alma está vapuleada en un rincón. La amistad, en venta. Todos quieren amigos que abran puertas. Pero cuidado con los amigos que abren puertas, porque terminan abriendo ventanas para que saltes. Todo tiene un precio. La pelea más segura es la de las herencias. No sólo las vacas rumian verde. El hombre rumia como nunca el pasto del dinero, avestruces que hemos perdido los horizontes. Me gusta cuando me dicen: qué ideas más peregrinas tienes. cesar.casal@lavoz.es