LA REALIDAD manda. Y ayer mandó que Zapatero y Blair se entiendan. Su reunión ha cumplido las expectativas de ambos. El primer ministro británico ha respaldado la Alianza de las Civilizaciones como forma de afrontar el extremismo islamista sin extralimitarse ni equivocarse de enemigo. En contrapartida, Blair, un líder reforzado pero aislado en Europa, ha recibido el apoyo del líder español, quien no ve tan mal las reformas que el británico quiere impulsar en la UE. Zapatero no ha abandonado al eje franco-alemán, pero es consciente de la crisis de liderazgo que atraviesa. Avanzar con Blair es la única manera de que algo se mueva a corto plazo, y trata de preservar los intereses españoles. No simpatizaban, pero la realidad es muy tozuda y ya lo hacen.